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¿Las legumbres en bote tienen menos nutrientes que las secas? Mitos y verdades

Cuándo introducir las legumbres en la alimentación de bebés y niños (y cómo hacerlo bien)

Las legumbres forman parte de la base de la alimentación saludable, pero cuando hablamos de bebés y niños pequeños es normal que surjan dudas. ¿A qué edad se pueden introducir las legumbres en la alimentación de los bebés? ¿Cómo prepararlas para que las toleren bien? ¿Es mejor empezar con purés o se pueden ofrecer enteras?

Si estás empezando con la alimentación complementaria o quieres incluir más legumbres en la dieta de tus hijos, este artículo te ayudará a hacerlo con seguridad y de forma práctica. Recoge las recomendaciones oficiales actualizadas en 2025 de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Asociación Española de Pediatría que, junto con otras organizaciones expertas en alimentación infantil, han elaborado el Documento de consenso sobre la alimentación saludable y sostenible en el primer ciclo de educación infantil (0-3 años).

¿Cuándo se pueden introducir las legumbres en la dieta de los bebés?

Las legumbres se pueden introducir a partir de los 6 meses, coincidiendo con el inicio de la alimentación complementaria, según AESAN y la Asociación Española de Pediatría. En este proceso, el bebé empieza a introducir alimentos distintos a la leche materna (o a la leche de fórmula) para complementar su dieta y cubrir sus necesidades nutricionales, que aumentan.

En esta etapa, es importante ofrecer alimentos ricos en hierro. Las legumbres son una de las opciones destacadas que los expertos destacan en este sentido, junto con otros alimentos como los cereales integrales, el pescado, el huevo o pequeñas cantidades de carne.

Introducirlas desde el principio permite que el bebé se familiarice con su sabor y facilita que las acepte mejor a largo plazo.

Cómo introducir las legumbres en la alimentación de los bebés paso a paso

Más allá del momento, es importante también cómo las ofrecemos. Las recomendaciones oficiales destacan algunos aspectos a tener muy en cuenta.

Adaptar la textura en cada etapa

Al inicio de la alimentación complementaria, pueden en forma de legumbres trituradas para bebés, purés o cremas. Lo importante es que la consistencia sea adecuada en cada etapa y no alargar en exceso el uso de triturados, para favorecer la evolución hacia texturas más variadas.

A medida que el bebé crece y gana habilidades, se pueden ofrecer:

  • Aplastadas con tenedor
  • En forma de hummus
  • Integradas en preparaciones blandas

Tanto si sigues un enfoque tradicional como si optas por legumbres para bebés en BLW (Baby Led Weaning), lo importante es adaptar la textura al momento evolutivo. El objetivo es ir ampliando texturas de forma progresiva, hasta que puedan comerse enteras.

¿Qué legumbres son más adecuadas para empezar?

No hay una única opción, lo importante es que estén bien cocidas y que su textura sea adecuada. Lentejas, alubias, garbanzos… se trata de ir variando para ofrecer sabores y preparaciones distintas. En este caso, no hay recomendación de una u otra.

Nota: recuerda que los purés de legumbres con espinacas o acelgas deberán esperar unos meses, ya que hasta el año de edad se desaconseja el consumo de estos vegetales. Entre 1 y 3 años, la recomendación de AESAN es limitar raciones de 45 g/día de espinacas y acelgas, y no darlas en caso de enfermedades gastrointestinales.

Digestión de las legumbres en niños y bebés: ¿pueden dar gases?

Es una duda muy habitual. Las legumbres contienen una buena cantidad de fibra; sin embargo, esto no significa que deban evitarse. De hecho, introducirlas poco a poco ayuda a que el sistema digestivo se adapte y que la microbiota intestinal sea más beneficiosa.

Algunos consejos prácticos para asegurar que las legumbres sientan bien:

  • Empezar con pequeñas cantidades
  • Asegurarse de que estén bien cocidas
  • Combinarlas con verduras
  • Observar cómo las tolera cada bebé

Esto no es solo aplicable a bebés, sino a todas las personas que no consumen legumbres habitualmente y están introduciéndolas cada vez más en su alimentación. No comer legumbres es lo que hace que sienten mal; ni el cuerpo, ni la microbiota, están “entrenados”.

Nota: si estás pensando en infusiones digestivas, recuerda que la AESAN desaconseja su consumo (digestivas o de cualquier tipo) en menores de 12 meses, ya que pueden contener esporas que, en bebés pequeños, pueden causar problemas de salud.

Legumbres secas o en bote: ¿qué opción es mejor?

Tanto las legumbres secas como las legumbres cocidas envasadas son opciones válidas en la alimentación infantil. La clave es que estén muy bien cocidas. Las legumbres en bote facilitan mucho el día a día, ya que están listas para usar. Te contamos más sobre las diferencias entre las legumbres cocidas y las legumbres secas este artículo.

¿Con qué frecuencia deben tomar legumbres?

Las legumbres pueden formar parte habitual de la alimentación infantil desde que se introducen, a partir de los 6 meses.

AESAN y la Asociación Española de Pediatría, en su documento de consenso sobre alimentación de 0 a 3 años de 2025, recomienda ofrecerlas al menos 2-3 veces por semana hasta el año de edad, ya que son un alimento muy completo y una de las principales fuentes de proteína vegetal y hierro. A partir del año, se puede ir aumentado la frecuencia hasta consumirlas al menos 4 veces a la semana, o incluso a diario.

Además, pueden alternarse con otros alimentos proteicos como el pescado, el huevo o la carne, formando parte de una dieta equilibrada y variada.

Entonces, ¿cómo introducir las legumbres con éxito?

Para seguir las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría y AESAN sobre alimentación de 0 a 3 años de edad, debemos fijarnos en estas claves:

  1. Introducirlas a partir de los 6 meses.
  2. Ofrecerlas como alimento rico en hierro desde el inicio de la alimentación complementaria.
  3. Adaptar la textura a cada etapa.
  4. No prolongar en exceso los triturados de legumbre, ofrecer semisólidos o enteras con el tiempo.
  5. Introducirlas de forma progresiva.
  6. Ofrecerlas varias veces por semana: 2-3 veces hasta el año de edad, y después ir aumentando a entre 4 -7 veces a la semana.

Y sobre todo, tener paciencia. La aceptación de nuevos alimentos forma parte del proceso de aprendizaje.

Ahora ya sabes cuándo introducir las legumbres en bebés, a qué edad incorporarlas en niños y cómo hacerlo paso a paso. Al final, lo importante es conseguir que formen parte de la alimentación habitual desde pequeños. Porque cuanto antes se familiaricen con ellas, más fácil será que las sigan disfrutando en el futuro.

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