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Remedios de la abuela para evitar los gases

Las legumbres no son exclusivas de una época del año, ni tampoco de un momento del día. En Ja’e, ya os hemos contado que las legumbres pueden estar presentes en cualquier tipo de comida que forme parte de nuestro menú. ¿En el desayuno? Con una rica tostada de hummus con huevo duro, aguacate, hierbas aromáticas… ¡cualquier combinación suena deliciosa! Cuando hace calor, en una rica ensalada y cuando el frío invada nuestras calles, con un rico y tradicional plato de cuchara. Para gustos, colores, y las legumbres nos ofrecen un gran abanico donde encajarlos todos. Eso sí, para algunas personas, las legumbres tienen un hándicap importante: los gases. ¿De verdad las legumbres provocan gases? ¿Cómo evitarlos? Para resolverlo, contamos con los queridísimos remedios de la abuela. ¡Atent@s!  

Los gases: ¿un problema real? 

Las legumbres están asociadas popularmente a los gases. Pero, ¿realmente los provocan? La respuesta es, depende. No todas las legumbres nos provocarán gases ni nos afectarán de igual forma a todos nosotros. Hay muchos aspectos como el tomarlas con frecuencia o la cocción de las legumbres tendrán mucho que ver. Pero, en primer lugar, veamos por qué pueden provocar este molesto problemilla. 

Los componentes “gaseosos” de las lentejas 

Los oligosacáridos son los principales responsables de que las lentejas nos produzcan gases. Entre ellos, hay uno que destaca por encima de todo. Este es la rafinosa, un glúcido formado por glucosa, fructosa y galactosa que puede no ser bien digerido en su paso por el estómago y el intestino delgado, y al llegar al intestino grueso fermenta con la ayuda de las bacterias del tracto digestivo. Las consecuencias, ya las conocemos…los famosos gases (o para aquellos más curiosos, nitrógeno, hidrógeno y dióxido de carbono). Además, la rafinosa no está sola, la estaquinosa es otro oligosacárido presente en las legumbres y que al igual que la rafinosa, no somos capaces de digerir. Eso sí, no todas las personas nos veremos afectadas de la misma manera. Hay que tener en cuenta, que las personas con problemas a nivel intestinal como la disbiosis o ciertas intolerancias pueden ser más propensos a sufrir estas molestias.  

El papel de las legumbres en la microbiota 

No podemos olvidar que las legumbres tienen fibras que apoyan la microbiota, ese conjunto de microorganismos vivos que vienen en nuestro tracto digestivo. Estos organismos vivos generan butirato, un ácido graso de cadena corta que se genera por la fermentación de los glúcidos. Algunos estudios asocian el butirato con la protección de nuestro intestino ante enfermedades, especialmente las inflamatorias, como la diverticulitis o el síndrome del intestino irritable. Por ello, incluir alimentos en nuestra dieta, como las legumbres, que nos aporten fibra, puede ser beneficioso para nuestro organismo y no tienen por qué provocarnos gases. Hay varios trucos que nos ayudarán a evitar este problemilla tan molesto. ¡Dile adiós a los gases y prepara la cuchara! 

Una buena cocción lo arregla todo  

La cocción va a jugar un papel muy importante en la vertiente gaseosa del asunto. Y es que una cocción previa para extraer la rafinosa puede ser la clave para evitar esos molestos síntomas. El agua de esta primera cocción tiene que ser desechada para eliminar este componente. Sin embargo, este proceso puede requerir pasar un tiempo en la cocina que, en ocasiones, no tenemos. Por eso, puedes disfrutar de tus legumbres Ja’e favoritas sin esperas, En el formato que mejor se te adapte y con el punto de cocción justo, podrás centrarte en disfrutar de tus legumbres, sin más.  

Si justo te estás iniciando en esto de las legumbres, introducirlas poco a poco en tu menú puede ser la mejor forma para disfrutar de sus beneficios, libres de gases. Por otro lado, podemos aplicar otros trucos como combinarlas con otros alimentos, masticar de forma lenta, tomar infusiones o usar especias y hierbas aromáticas carminativas. ¿Las conoces? ¡Atent@ al siguiente párrafo!  

Las lentejas, mejor con comino  

Comino, cilantro, manzanilla, anís, hinojo, menta, romero…todas estas hierbas tienen algo en común: todas son hierbas carminativas. Este tipo de hierbas nos ayudan con las digestiones pesadas y sí, a evitar las flatulencias. Por ejemplo, el hinojo y la menta nos ayudan con las flatulencias y los espasmos en la zona del vientre. Por su parte, la manzanilla con la digestión y las flatulencias, mientras que el comino nos ayuda a mejorar el malestar digestivo. 

No nos olvidemos del remedio de la abuela   

A veces, las cosas que nunca fallan son aquellas que nos repetían una y otra vez nuestros abuelos y abuelas. Aunque a veces cueste creer que ese “remedio”, a veces ridículo, puede ser realmente efectivo, lo cierto es que muchos de ellos siguen siendo mano de santo para muchos de nosotros. Aquí van algunos trucos para evitar los gases: 

  1. Un buen masaje abdominal puede ayudar con las molestias asociadas a los gases. Con un movimiento circular en la zona del ombligo, podemos mejorar considerablemente estos molestos síntomas. 
  1. El calor puede ser un buen aliado. Si te sientes hinchado y con dolor por los gases, ponte cómod@ y sitúa una esterilla caliente en tu vientre. El calor relajará la musculatura del abdomen, ayudándote a aliviar estos síntomas.  
  1. Come ajo fresco. Este alimento puede ayudarnos con nuestra digestión y ayudarnos a aliviar los gases. Aunque efectivo, este método puede espantar a más de uno a nuestro alrededor. Por lo que, si nos espera una tarde en compañía, puede no ser la mejor opción.  

Como ves, ¡los gases no tienen que ser un problema ni un impedimento para disfrutar de nuestras legumbres favoritas!  

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